01
marzo
2021

SOC Centro de Operaciones de Ciberseguridad

Un Centro de Operaciones de Seguridad (SOC: Security Operations Center) se constituye como la sede central para operaciones de ciberseguridad de una organización, donde un equipo de analistas de seguridad informática utiliza herramientas de detección avanzadas para identificar, registrar y evitar ataques cibernéticos.

Los especialistas del SOC hacen uso de una amplia gama de aplicaciones y procesos tecnológicos, que pueden incluir: sistemas de información y gestión de eventos de seguridad (SIEM), firewalls, detección y prevención de intrusos (IDS/IPS), registro de trazas y accesos, antivirus, entre otros.

Los SOC pueden realizar continuamente exploraciones de vulnerabilidad en una red, a fin de detectar amenazas y debilidades, y poder abordarlas antes que se conviertan en un problema grave de seguridad.

De forma general, las organizaciones con frecuencia crean un SOC cuando tienen varias herramientas de seguridad operando en su red, e identifican la necesidad de cruzar datos y dar sentido a toda la información que disponen.

Una plataforma SOC es totalmente flexible y adaptable a las necesidades de cada organización; en este sentido, las empresas pueden optar por crear un Centro de Operaciones de Seguridad interno, o subcontratarlo a un proveedor externo para reducir costes.

Objetivos de un SOC

Un Centro de Operaciones de Seguridad se caracteriza por estar enfocado a mejorar la ciberseguridad de las empresas, por lo que sus principales objetivos son:

  • Vigilar los sistemas de información y comunicación de una organización para detectar posibles amenazas en las actividades y procesos que se realizan diariamente.
  • Analizar amenazas o ataques para conocer las nuevas armas que usan los ciberdelincuentes, así como desarrollar herramientas de protección adecuadas.
  • Recuperar equipos dañados o información perdida a causa de ataques de ciberdelincuentes o de software malintencionado.
  • Establecer los mecanismos adecuados para que la empresa pueda responder de forma rápida y efectiva ante cualquier ataque.

Actividades Claves

Para alcanzar sus objetivos, cualquier Centro de Operaciones de Ciberseguridad desarrolla una serie de actividades claves que configuran su metodología y estrategia. Las más frecuentes suelen ser:

  • Definición de activos disponibles: Cualquier SOC debe ser consciente de la tecnología que tiene a su disposición para enfrentar ataques y amenazas cibernéticas. Los miembros del SOC deben tener un amplio conocimiento sobre estas herramientas, y saber si se necesitan otros activos para optimizar la ciberseguridad en la empresa.
  • Monitorización de tareas: Los Centros de Operaciones de Seguridad vigilan constantemente las actividades de la empresa con el objetivo de detectar amenazas de forma prematura y tomar las medidas adecuadas para eliminarlas y protegerse de ellas en el futuro.
  • Clasificación de amenazas: A medida que va recibiendo alertas, el SOC elabora una base de datos en la que se van clasificando las diferentes amenazas según su tipología, gravedad, o los métodos eficaces para eliminarlas. De esta manera, se crea un archivo con gran cantidad de información útil para el futuro.
  • Optimización de defensas: La vigilancia continua de tareas y el análisis y clasificación de alertas y amenazas, tienen como objetivo la implantación de medidas de seguridad informática que minimicen las vulnerabilidades y eviten que los ciberdelincuentes encuentren brechas de seguridad.
  • Comprobación y seguimiento: Un Centro de Operaciones de Seguridad vela también porque la empresa se mantenga al día en cuanto a buenas prácticas de ciberseguridad, y cumpla todas las normativas y reglamentos de aplicación.

Nuevos Enfoques

A medida que evolucionan las tecnologías de la información y las comunicaciones, se hace necesario incorporar al flujo de trabajo de un SOC tradicional el escrutinio de los desarrollos tecnológicos más avanzados, para proactivamente mantener un equilibrio entre las posibles amenazas de cibernéticas asociadas a estos, y su detección temprana para evitar o mitigar incidentes de seguridad. Estos nuevos enfoques incluyen:

  • La ampliación de la seguridad de la información: La computación en la nube ha dado lugar a una amplia gama de nuevos procesos basados ​​en Internet, y con ello, se ha incrementado dramáticamente la infraestructura virtual de la mayoría de las organizaciones. Al mismo tiempo, otros avances tecnológicos como el Internet de las Cosas (IoT: Internet of Things) se han vuelto más frecuentes, lo que significa que las organizaciones están más conectadas a la nube que nunca, y, además, están más expuestos a amenazas que nunca. A medida que se avanza en la construcción de un SOC, es crucial ampliar el alcance de la ciberseguridad para asegurar los nuevos procesos y tecnologías, a medida que se incorporan para emplearse.
  • La expansión del ingreso de datos: Cuando se trata de la seguridad informática, la recopilación de información resultar increíblemente valiosa. La recolección de datos sobre incidentes de seguridad permite a un SOC su clasificación, y colocándolos en el contexto adecuado identificar mejor la fuente del problema.
  • El análisis de datos mejorado: La recopilación de más datos solo es valiosa si es posible analizarlos exhaustivamente y extraer conclusiones de ellos; por lo tanto, una buena práctica para un SOC es implementar un análisis profundo y completo de los datos que tiene disponibles, a fin de obtener patrones y tendencias que apoyen la toma de decisiones oportunas con respecto a la seguridad de la infraestructura de la organización.
  • La automatización de la seguridad: La seguridad informática se está automatizando cada vez más, a fin de ejecutar tareas tediosas y lentas, liberando al equipo de especialistas del SOC para concentrar todo su tiempo en otras acciones más críticas. A medida que la automatización de la ciberseguridad continúa avanzando, las organizaciones deben centrarse en crear SOCs que estén diseñados para aprovechar los beneficios que ofrece la automatización.

Organización de un SOC

Para su correcto funcionamiento, un SOC se organiza en varios niveles. Estos deben ser:

  • Nivel 1: en este nivel se encuentran los analistas de alertas, encargados de detectar y estudiar las amenazas que recibe la empresa. Su función es analizar cualquier riesgo de seguridad y, si su riesgo es potencialmente alto (según los estándares del SOC), se envían al siguiente nivel.
  • Nivel 2: en caso de que la amenaza sea susceptible de crear problemas de seguridad, en este nivel se analizan los posibles daños producidos o los sistemas que se han visto afectados. En base a esta evaluación se propone una solución a la amenaza.
  • Nivel 3: este último nivel está formado por profesionales de ciberseguridad con la más alta calificación. Ellos son los encargados en última instancia de resolver los incidentes de seguridad y establecer medidas preventivas para que no vuelvan a producirse.

Es importante señalar también que los Centros de Operaciones de Seguridad cuentan con equipos especializados en la prestación de servicios tales como:

  • Monitorización de seguridad.
  • Gestión de incidentes de seguridad.
  • Análisis forense digital y de seguridad.
  • Inteligencia de amenazas.
  • Gestión de vulnerabilidades.
  • Gestión de Logs.

La tendencia futura es que las amenazas sigan creciendo, no solo en cantidad, sino también en sofisticación; por ello, la incógnita de estos centros ya no recae sobre si se implementan o no, sino en la optimización y eficiencia de éstos.

Implantar un SOC efectivo

Para cualquier organización, la implantación de un Centro de Operaciones de Seguridad debe constituir un hito en el saber hacer de la entidad. La construcción de un SOC efectivo requiere un pensamiento claro y una visión sólida. Un SOC debe mirarse no como un alto costo, sino como una inversión en protección de datos y reputación corporativa.

Al momento de planificar la estrategia de ciberseguridad de una organización, y considerar las herramientas esenciales que se emplearán, es fundamental tener en cuenta algunos puntos clave:

  • Las organizaciones crean un SOC cuando tienen varias herramientas de seguridad cibernética que operan en su red y necesitan visibilidad y contexto para identificar amenazas y reducir el riesgo.
  • Un SOC no solo identifica y responde a las amenazas de seguridad, sino que también caza y predice posibles fuentes de ataque.
  • Con muchos servicios y aplicaciones asociadas a un SOC, una intención común es lanzar todo desde el primer día; sin embargo, es altamente recomendable introducirlos en etapas lógicas, para paulatinamente alcanzar una cultura de seguridad informática empresarial.
  • Los especialistas del SOC además de calificados para manejar de forma efectiva las herramientas que poseen deben estar actualizados y entrenados en cómo responder de forma inmediata a los ataques a partir de su detección.
  • Un SOC ayuda a las organizaciones a pasar de una gestión de amenazas reactiva a una proactiva.

Frente a las amenazas de seguridad en constante cambio, la seguridad ofrecida por un Centro de Operaciones de Seguridad es una de las vías más beneficiosas que tienen las organizaciones para mantener sus activos protegidos, así como su reputación.

Contar con un equipo de profesionales calificados y entrenados dedicados a la seguridad de la información, que monitorean la red, detectan amenazas de seguridad, y trabajan para reforzar las defensas cibernéticas, puede contribuir en gran medida a mantener seguros los datos confidenciales de cualquier organización.

La compañía Infotecs ha desarrollado herramientas para ser utilizadas en los SOC, como el Sistema de Gestión de Amenazas ViPNet Threat Detection & Response, Firewalls de nueva generación ViPNet xFirewall y la Plataforma para el entrenamiento en Ciberseguridad, ViPNet AMPIRE, que permite tener a los especialistas del SOC entrenados y con habilidades para detectar y erradicar rápidamente los ataques por la red detectados.